Nuestra historia
Un taller donde el oro se vuelve memoria
Joyería Topacio nació en 1998 en un pequeño taller del centro, donde don Tomás fundía anillos de compromiso para las familias del barrio. Lo que empezó con un yunque, una llama y mucha paciencia, hoy es una joyería que sigue trabajando con las mismas manos: las de una familia.
En nuestro taller no hay piezas «en serie». Cada joya se funde, se pesa en báscula de precisión y se pule hasta que refleja la luz como debe. Antes de llegar a la vitrina, cada pieza pasa por un control de calidad pieza por pieza.
Trabajamos oro de 14 y 18 quilates, plata 950 y piedras seleccionadas. Ofrecemos grabados a mano y tallas personalizadas: si no está en la vitrina, podemos hacerla a tu medida.
1
Fusión y fundición
Seleccionamos el metal, lo pesamos y lo fundimos a la medida exacta.
2
Trabajo de orfebre
Lima, soldadura y pulido a mano hasta lograr la forma deseada.
3
Control y entrega
Pesamos, medimos y documentamos la pieza antes de la vitrina.